Inicio Regulación Crece el númerode españoles que no están interesados en internet

Crece el númerode españoles que no están interesados en internet

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La Brecha Digital en España ni cesa ni se estrecha. La última encuesta sobre Equipamiento y uso de TIC en los hogares, publicada por el INE para el ejercicio 2016[1], confirma que esta lacra social, lamentablemente, se encuentra en pleno apogeo.

Retomando nuestro informe del año pasado[2], en donde demostrábamos que la falta de infraestructura no era la culpable de la Brecha Digital que sufre nuestro país, la teoría nos muestra que la exclusión digital se compone de dos elementos: la falta de conocimiento para poder usar las nuevas tecnologías y la falta de acceso a las mismas. Dentro de la falta de acceso, a su vez, tendríamos dos componentes: la ausencia de infraestructura que proporciona dicho acceso y la imposibilidad de asumir el coste del servicio -asequibilidad-. De forma gráfica, podríamos representarlo así:

Tal y como mostrábamos el año pasado, las principales razones que explican la Brecha Digital en nuestro país son, según los propios españoles/as, la falta de conocimiento y la imposibilidad de asumir el coste del servicio, por este orden:

 

De nuevo, los ciudadanos españoles desmienten el mito de la falta de infraestructuras como causa para no conectarse a Internet: el porcentaje de españoles que alegan la falta cobertura de banda ancha en su hogar como motivo para no estar en Internet ha descendido desde el 2,7% de 2015 al 2,3% al 2016.

Por tanto, son evidentes las razones que explican por qué España está el furgón de cola en inclusión digital en Europa[3]: la falta de conocimiento, o de habilidades digitales, y la asequibilidad del servicio. La primera, la relacionada con el interés o las habilidades, acapara un 67,4% y 41,3% (cabe señalar que la encuesta permite respuestas múltiples).

Y en ambos aspectos, los españoles y españolas nos dicen que nada ha cambiado en los últimos doce años. Incluso es peor: desde 2004 el porcentaje de personas que no tienen conocimientos suficientes para entrar en Internet o que no conocen las posibilidades de las nuevas tecnologías no ha hecho más que crecer:

Las cifras son contundentes y clarificadoras: el número de encuestados que afirman que Internet no es útil ha aumentado en un 21%; el porcentaje de personas sin conocimientos para usar Internet ha crecido un 12,7% desde 2004.

UGT sigue denunciando que esta situación es inadmisible e inconcebible para una economía como la nuestra, entre las 15 primeras del mundo.

Seguiremos insistiendo en la necesidad de afrontar un plan nacional que afronte el cierre de la Brecha Digital en España[4], incidiendo en los aspectos más relevantes como son la falta de conocimiento y la asequibilidad del servicio.

Para ello, desde UGT proponemos la puesta en marcha de un amplio catálogo de planes de formación presenciales y basados en prácticas activas, específicos para colectivos vulnerables y especialmente orientados a las personas en situación de desempleo y pensionistas, gestionados por ayuntamientos, diputaciones y CC.AA.

En cuanto a la insuficiencia económica para poder costearse la conexión, desde UGT  planteamos la instauración de planes de tarifas abordables para colectivos en situación de vulnerabilidad digitales, que contengan, al menos, las siguientes características:

  • Conexión a Internet de hasta 20 Mbps.
  • Tarifa mensual menor a 20€.
  • En caso de impago de las facturas, la línea debe mantenerse durante al menos tres meses para llamadas entrantes y de emergencias.

En resumen, UGT reitera la necesidad de alcanzar un Pacto Nacional por la Inclusión Tecnológica que erradique la Brecha Digital en nuestro país y que afronte transversalmente esta forma de exclusión social y desigualdad.

[1] http://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176741&menu=ultiDatos&idp=1254735976608

[2] http://www.smcugt.org/archivos/elementos/2015/revocando_mitos.pdf

[3] http://portal.ugt.org/Brecha_Digital/BRECHADIGITAL_WEB.pdf, páginas 13 a 30.

[4] http://www.elmundo.es/tecnologia/2015/07/22/55af7a76e2704e94178b4577.html