La brecha digital se ceba con los desempleados y la España vaciada

  • Todavía en pleno 2020, dos millones de personas y más de 750.000 viviendas no están conectadas a Internet. Ciudanía que ha sufrido más si cabe el impacto de la Covid19, como consecuencia de su aislamiento laboral, social y educativo.
  • Aunque los datos de la primera Brecha Digital (conectividad) mejoran, los referidos a la segunda Brecha Digital (aprovechamiento), siguen siendo muy decepcionantes. Por ejemplo, 8 millones de españoles nunca envía un correo electrónico y un 38% de nuestra ciudadanía no utiliza la banca electrónica.
  • Los desequilibrios clásicos por edad, nivel de estudios, renta y territoriales siguen muy presentes, pero se hacen extremadamente críticos en para desempleados y los habitantes de la España vaciada. Así, un 60% de los desempleados sólo acreditan competencias digitales bajas o nulas y uno de cada cuatro no sabe enviar un correo electrónico.
  • En términos de hábitat, cuanto menor es el núcleo poblacional, menor es el acceso, uso y aprovechamiento que se hace de Internet y sus servicios, lo que demuestra el estado de abandono digital del entorno rural.

La publicación por parte del INE de la Encuesta sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares, correspondiente al año 2020, constata una lenta mejoría en términos generales de conectividad, pero también continúa demostrando que España soporta una Brecha Digital excesivamente grande.

Las cifras siguen siendo más que elocuentes:  todavía 2,11 millones de conciudadanos no disponen de Internet en sus domicilios y hasta 753.000 viviendas no tienen conectividad digital. Un número excesivo, se mire por donde se mire.

Aunque se detecte una mejora paulatina en el aspecto de conectividad, aunque a un ritmo mucho más lento del deseable, la segunda Brecha Digital, la referida al uso y aprovechamiento del ecosistema digital, sigue prácticamente indemne desde hace una década: 8 millones de conciudadanos no usan una herramienta básica como un correo electrónico; el 22% de los españoles no saben buscar información sobre bienes y servicios en Internet; un 38% de la población desconoce la banca electrónica.

Esta segunda Brecha Digital ahonda en la igualdad de oportunidades, y en el aprovechamiento de los servicios públicos: un 34,6% no sabe cómo comunicarse con las Administraciones Públicas por medios electrónico, al carecer de los conocimientos necesarios. Uno de cada tres españoles no sabe comprar a través de Internet.

Los colectivos que más sufren esta forma de desigualdad del siglo XXI son los desempleados y habitantes de los núcleos poblacionales más pequeños. Más de la mitad de los parados españoles únicamente acreditan competencias informáticas bajas o nulas y uno de cada cuatro no sabe enviar un correo electrónico. Por si esto no fuese poco, los desempleados se hacen un uso menos frecuente de Internet, sus habilidades digitales son 15 puntos porcentuales más bajas que las que esgrimen las personas con empleo y solo un 20% de los mismos realizan cursos online. En absolutamente todos los indicadores analizados, la preparación digital de los desempleados es inferior a los de aquellas personas con empleo (se anexa gráfica ilustrativa al final del documento). Sin duda, hablamos un hándicap clave para poder encontrar empleo y que se vincula, directamente, a la precariedad laboral. En un momento como en el actual, la falta de alfabetización digital es directamente proporcional a la falta de empleabilidad y a un peor desarrollo profesional.

No es mejor la situación de los conciudadanos que viven en las poblaciones más pequeñas, en la denominada España vaciada. En todos los indicadores comparables, cuanto más pequeña es población, peor es el índice de conectividad a Internet (-5% comparando una población de menos de 10.000 habitantes con una de mas de 100.000), la frecuencia de uso de la web (-8%), del mail (-11%) o del WhatsApp (-5,2%) e incluso la posibilidad de ver películas online (-12,5%) o manejarse con la banca electrónica (-9,6%; se anexa gráfica ilustrativa al final del documento). Sin duda, las deficientes infraestructuras de telecomunicaciones existentes en el rural, pero en gran medida la ausencia de formación digital, explican estos elevadísimos diferenciales. Carencias que se han exacerbado con la pandemia Covid19, donde la posibilidad de teletrabajar, de poder recibir una adecuada educación a distancia y tener a disposición una alternativa de ocio online, marcaban la diferencia

Las pruebas son irrefutables: la Brecha Digital sigue enquistada en nuestra sociedad, de forma general, pero con dos clarísimos colectivos afectados: desempleados y habitantes de la España rural.

UGT considera que sólo existe un remedido para mitigar esta forma de exclusión digital: la formación y la educación digital. Se debe poner en marcha, con carácter inmediato y prioritario, el Plan sobre capacidades digitales anunciado por el gobierno a principios de octubre, y que debe contemplar estas líneas maestras de actuación:

  • Línea de actuación para la formación laboral: con implantación masiva de cursos de formación de capacitación TIC para personas en situación de desempleo; el establecimiento de un derecho a la Formación Continua Profesional en la jornada laboral, con recursos presupuestarios suficientes para elaborar planes formativos en las empresas dirigidos a trabajadores activos a fin de actualizar y mejorar sus competencias digitales; creación de un derecho de formación continua profesional en todas las empresas, especialmente dirigida hacia las competencias digitales.
  • Línea de actuación sobre ciudadanía digital: instauración de planes de formación presenciales dirigidos los colectivos fuera del mundo digital, con líneas específicas para quienes conciten varios de los precursores identificados (género, edad, renta, formación académica o hábitat).
  • Línea de actuación sobre infraestructuras de telecomunicaciones: establecimiento de un plan nacional en este ámbito que, sobre la base de la tecnología 5G, lleve accesos de alta velocidad de conexión a Internet a todos los rincones del país.

No podemos dejar pasar esta oportunidad para cohesionar social y territorialmente nuestro país, desterrando, para siempre, es nueva forma de analfabetismo, construyendo una transformación digital participativa, equitativa, justa y responsable.

 

GRÁFICA 2. COMPARATIVA BRECHA DIGITAL ENTRE OCUPADOS Y DESEMPLEADOS

GRÁFICA 3. COMPARATIVA

UGT Comunicaciones