UGT exige a Telefónica un compromiso de futuro con la plantilla

Ha pasado más de un año desde la llegada de la nueva dirección a Telefónica. En este tiempo hemos conocido un nuevo plan estratégico, hemos logrado la decisiva prórroga del III CEV hasta 2030 y hemos afrontado una regulación de empleo trascendental que afecta a más de 5.000 personas en siete sociedades del Grupo. La salida ya efectiva de miles de compañeros y compañeras, unida a las salidas que se consolidarán a lo largo de los próximos meses, determina una profunda transformación laboral y organizativa que, para UGT, supone un punto de inflexión. 

En este momento, resulta imprescindible mirar hacia adelante y exigir garantías que consoliden y amplíen las ya obtenidas en la prórroga del III CEV, reclamando un compromiso de futuro para quienes permanecemos en la empresa.

Quienes seguimos formando parte de Telefónica somos, sin duda, los protagonistas de la próxima etapa. Tendremos que convivir con los efectos de la reestructuración, con nuevas actividades, con equipos más reducidos y con la integración creciente de automatismos y herramientas basadas en IA. No es un escenario sencillo, pero tampoco desconocido. Si algo ha demostrado esta plantilla a lo largo de su historia es que sabemos adaptarnos, reinventarnos y salir adelante. Lo hemos hecho antes y lo volveremos a hacer.

Por ello, desde UGT consideramos imprescindible que Telefónica defina y consolide un plan de futuro capaz de devolver la ilusión a la plantilla. Un plan que ofrezca oportunidades reales de desarrollo y promoción, que genere confianza, motivación y sentido de permanencia, y que permita visualizar un horizonte profesional estable y atractivo. La formación es otra de las claves que debe impulsar este desarrollo profesional, especialmente enfocada a las nuevas tecnologías y al desarrollo de nuevas competencias que garanticen la empleabilidad futura y el éxito empresarial y profesional, configurando así un modelo de capacitación continua alineado con las necesidades estratégicas de la compañía y con la evolución del sector.

Es innegable el acierto de UGT al mejorar y prorrogar un convenio que garantiza nuestro empleo y condiciones económicas hasta el 31 de diciembre de 2030. Vincular el Convenio a la duración del Plan Estratégico ha permitido blindar nuestro marco laboral frente a posibles vaivenes políticos, empresariales o financieros. Sin embargo, para UGT esto no es suficiente.

Desde UGT trabajamos para desarrollar el III CEV en toda su amplitud y convertir esta nueva etapa en una verdadera oportunidad: con nuevos caminos de crecimiento profesional, con un mayor impulso a la movilidad geográfica voluntaria, con nuevas oportunidades laborales en los territorios, con fórmulas que extiendan las nuevas formas de trabajo para que lleguen cada vez a más personas, para que el desarrollo profesional sea accesible para toda la plantilla, independientemente del grupo profesional de origen. Queremos que el personal FC avance sin quedar atrás y que la clasificación profesional de nuestro convenio evolucione sin afectar a nuestra estructura salarial (bienios, subidas de nivel y revisiones salariales anuales) que aseguran tres vías de crecimiento salarial durante nuestra vida laboral.

En un contexto en el que los desafíos tecnológicos y regulatorios no solo persisten, sino que aumentan, con una plantilla ya dimensionada en niveles similares a los de nuestra competencia y con un nuevo proyecto empresarial en marcha, para UGT es el momento de crecer como compañía y como profesionales. Es el momento de devolver a la plantilla el orgullo de ser “telefónicos” y de reforzar el sentimiento de pertenencia a una empresa esencial para el crecimiento económico, empresarial y social de nuestro país.

Durante más de 20 años, UGT ha defendido y construido derechos laborales y salariales en medio de todos los cambios y desafíos. Una vez más, estamos dispuestos a participar, desde la negociación y la búsqueda de acuerdos, en la consecución de los objetivos estratégicos marcados por la nueva dirección. Pero esta dirección debe asumir, como demuestra la experiencia reciente, que ningún hito empresarial es viable sin contar con los trabajadores que deben llevarlo a cabo.

Por todo ello, desde UGT exigimos:

  • Garantías reales para el futuro de la plantilla.
  • Participación en el diseño y planificación de esta nueva etapa, para superar los desafíos regulatorios, técnicos y competitivos que debemos afrontar.
  • Conocer con la máxima transparencia y detalle la hoja de ruta de crecimiento de la compañía.
  • Consolidar un plan de futuro que ilusione, genere confianza y permita la promoción interna, el reconocimiento, el desarrollo profesional y la motivación personal.

UGT demanda de la empresa un compromiso real con la plantilla que vamos a afrontar los cambios y desafíos. Exigimos el desarrollo íntegro de los compromisos adquiridos en la prórroga del III CEV, tratando las cuestiones que nos afectan directamente y que marcarán nuestro futuro. Queremos asegurarnos de que cada paso que dé Telefónica tenga en cuenta a quienes seguimos en la compañía, cuya profesionalidad, responsabilidad y dedicación son, hoy por hoy, las auténticas garantías de futuro. La dirección debe estar a la altura de la plantilla, comprometiéndose a garantizar, a través de la negociación colectiva, un marco de futuro y progreso.