Lo que significa el cambio en el top5 de telefonía móvil

No resulta habitual la entrada de un nuevo operador en el top cinco de cualquiera de las dos líneas de negocio principales (telefonía fija o móvil).

La integración de MásMóvil en Orange- que dejó una vacante en ambas listas- junto con la mala situación de varias operadoras y la toma de control de Finetwork por Vodafone han obrado la aparición de un nuevo operador en el segmento de telefonía móvil: Aire Networks del Mediterráneo, sustituyendo a Wewi (Finetwork).

Aire Networks es un operador móvil virtual completo, especializado en el B2B, que se apoya en la cobertura Movistar y que a su vez da entrada a otros OMV prestadores de servicios como Quattre, Citelia, Siptize, Cube móvil, Silbo, Fibritel y Neotel.

Ni la CNMC ni la propia compañía comparte datos de volumen de clientes. Tanto los informes anuales como los trimestrales de la primera no desglosan cifras para Aire. En el sitio web de la operadora, tampoco se ofrecen.

Una búsqueda en Internet apenas arroja datos de 2024, cuando adquirió Least Cost, atribuyéndose una plantilla de alrededor de 360 personas trabajadoras y un EBITDA de 108 M€. Sí encontramos expedientes de la CNMC por mal uso de  numeraciones (con acusaciones de fraude y spam) y un cambio de su imagen corporativa, donde ya presumen de estar “recientemente posicionada por la CNMC como quinta operadora en España”. En ningun caso, datos sobre el número de líneas que le ha llevado a ostentar esta privilegiada posición.

Estamos, por tanto, ante una curiosa paradoja: una operadora se sitúa en el TOP5 de telefonía móvil, desconociéndose públicamente cuantos clientes tiene – como si se conoce en el caso de las cuatro primeras-, lo que impide hacer una valoración comparativa del hecho y nos hace alcanzar dos conclusiones.

Por un lado, hoy por hoy, estar en el TOP5 no significa apenas nada sin datos que permitan examinar distancias, volúmenes, cifras.

Por otro, la concentración sectorial vuelve a mostrar el efecto acordeón que tantas veces hemos denunciado. Quizás nadie se acuerde de los que supusieron ONO, Yoigo, Jazztel – por poner sólo tres casos-. Apariciones súbitas, crecimiento exponencial, adquisiciones por terceros y vuelta a empezar.

Y mientras los vientos de mayores consolidaciones afloran por doquier, el empleo sectorial adelgaza, sin que nadie repare en que este baile empresarial, muchas veces tan poco transparente, hay siempre damnificados y casi siempre son personas y familias.

Si queremos un sector con futuro, sostenible, necesitamos una regulación centrada en garantizar y proteger el empleo y en promocionar el talento tecnológico; y mucho menos focalizada en el mercado de los M&A (Mergers and Acquisitions; Fusiones y Adquisiciones) y en la promulgación de listas artificiales que poco, realidad, poco o nada aportan.

UGT Comunicaciones