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Una economía sin empleo digital no tiene futuro

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  • UGT denuncia que el empleo especializado en TIC desciende un 3% en el último año, encadenando cuatro años de pérdida de empleo digital, lo que significa más de un 7% de los trabajadores especializados en TIC se han quedado por el camino.
  • Mientras esta tendencia de destrucción de empleo TIC se refuerza año a año, las empresas cada vez emplean más tecnologías sustitutivas de empleo, como la robótica, la impresión 3D o el Big Data (antesala de la automatización de procesos). Por tanto, se concluye que las empresas están comenzando, ya, a sustituir a personas por nuevas tecnologías.
  • El colectivo de los especialistas en TIC sigue estando excesivamente masculinizado: sólo el 9,6% de las empresas emplean mujeres especialistas TIC, un punto menos que en 2017. Además, las empresas con paridad en este tipo de empleo digital es casi residual: solo un 6% tienen plantillas TIC con equilibrio entre hombre y mujeres.
  • De nuevo, las empresas españolas no apuestan por la formación TIC de sus trabajadores: sólo un 22,5% de las empresas la imparte, menos que en el año anterior. En el caso de las microempresas (>10 empleados), esta formación es prácticamente inexistente: 2%.
  • A pesar de lo que se afirman por parte de muchos empresarios, que denuncian falta de talento, lo cierto es que sólo el 3% de las empresas tuvieron alguna dificultad para cubrir alguna vacante de especialista en TIC.
  • Los trabajadores españoles siguen mostrando una Brecha Digital insoportable: casi la mitad nunca usa Internet en su puesto de trabajo, una cifra prácticamente inamovible desde 2015. Y eso que casi el 100% de las compañías españolas confiesan tener conexión a Internet.
  • En las empresas con menos de 10 empleados, la presencia de las TIC es residual: sólo un 3% contrata a especialistas digitales.
  • Un país que quiera conquistar el futuro no puede permitirse semejante desperdicio de talento.

La publicación por parte del INE de la Encuesta de uso TIC y Comercio Electrónico en las empresas, correspondiente a 2018, vuelve a confirmar el retraso que sufre el tejido empresarial español en términos digitales.

La pérdida de empleo tecnológico, el empleo del futuro, acumula un 7% desde 2015, reduciéndose un 3% sólo en el último ejercicio. Una tendencia que va en contra de las necesidades económicas y del progreso social que necesita nuestro país. Se trata de trayectoria que va en contra del progreso y de la competitividad de nuestro tejido productivo. España es el único país europeo que pierde empleo tecnológico. Si hablamos de las pequeñas empresas, el panorama aún es peor: sólo un 3% contrata a especialistas digitales.

Mientras esta tendencia de destrucción de empleo TIC se refuerza año a año, las empresas cada vez emplean más tecnologías sustitutivas de empleo, como la robótica (un 11% ya las tienen implementada en sus procesos), la impresión 3D (un 3,2%) o el Big Data (antesala de la automatización de procesos y que aumentó un 4% en un solo año, hasta el 11% de empresas que confiesan su uso habitual). Por tanto, y a la vista de estos datos, se concluye que las empresas están comenzando, en el presente, a sustituir a personas por nuevas tecnologías, o que el supuesto aumento de empleo tecnológico al calor de las nuevas tecnologías no está realmente sucediendo.

Además, la fortísima masculinización del colectivo de especialistas TIC tiende a reforzarse en cada ejercicio: sólo el 9,6% de las empresas emplean mujeres especialistas TIC, un punto menos que en 2017. Encontrar empresas con paridad en este tipo de empleo digital es casi imposible: solo un 6% tienen plantillas TIC con equilibrio entre hombre y mujeres. Estos datos confirman la exclusión que vive la mujer en los entornos tecnológicos, tal y como denunció UGT recientemente en su informe Mujer y Tecnología[1]. Un país que quiera conquistar el futuro no puede permitirse semejante desperdicio de talento.

Esta pérdida de empleo podría compensarse con la formación interna en nuevas tecnologías, pero los datos desmienten esta posibilidad: cada vez se imparte menos formación en TIC y sólo la ejecutan un 22,5% de las compañías españolas. En el caso de las microempresas (>10 empleados), esta formación es prácticamente inexistente: 2%.

Otra de las evidencias que presenta el INE es las pocas dificultades que encuentran las empresas que necesitan personal formado en nuevas tecnologías. Así, y a pesar de lo que se afirman por parte de muchos empresarios, sólo el 3% de las empresas tuvieron alguna dificultad para cubrir alguna vacante de especialista en TIC, un dato coherente con la destrucción de este tipo de empleo comentada párrafos atrás. Sólo en el caso de grandes empresas, de más de 250 trabajadores, se evidencia alguna problemática puntual (un 16% manifiesta problemas para encontrar talento digital).

Los trabajadores españoles siguen sufriendo una Brecha Digital insoportable e indigna de un país moderno: casi la mitad nunca usa Internet en su puesto de trabajo, una cifra prácticamente inamovible desde 2015. Y eso que casi el 100% de las compañías españolas confiesan tener conexión a Internet.

El resumen podría ser el siguiente: cada vez hay menos especialistas TIC en nuestro tejido productivo, cada vez se imparte menos formación digital en las empresas, y a pesar de lo que afirmen algunas compañías, es anecdótico el número de empresas que tienen dificultades para encontrar talento digital. Mientras tanto, las compañías aceleran su proceso de transformación digital implementando en sus cadenas de valor tecnologías que pueden sustituir profesiones enteras y reducir el volumen de empleo.

UGT quiere advertir que no va a permanecer parada mientras esta tendencia aumenta año a año. La pura sustitución de empleo por tecnología no significa progreso ni prosperidad. Debemos acompañar esta transformación digital de medidas sociales, contundentes y de futuro, para conformar una Sociedad inclusiva, social, justa y equitativa, donde no dejemos a nadie atrás. La redistribución de la riqueza, la reducción de las jornadas laborales, la adaptación de los trabajadores y trabajadoras mediante formación profesional continua, o la reforma de los sistemas educativos deben ser temas a tratar a nivel bipartito y tripartito. Lo contrario significará un frasco colectivo que UGT no va a permitir.

UGT Comunicaciones
Sector Estatal

[1] http://www.ugt.es/sites/default/files/migration/23-04%20MUJER%20Y%20TECNOLOGIA%202018%20%28ok%29.pdf