Las personas en la estrategia de futuro de Telefónica

Una reflexión de UGT sobre nuestro presente y nuestro mañana

En los últimos meses hemos vivido procesos intensos: despidos colectivos negociados, acuerdos de gran calado y la firma de convenios que garantizan estabilidad hasta la próxima década. Pero, más allá de estos hitos, desde UGT queremos abrir una reflexión conjunta sobre el entorno sectorial, estratégico y regulatorio que condiciona nuestro futuro como plantilla. Hablamos, en definitiva, del futuro estratégico de Telefónica y del papel que las personas debemos ocupar en él.

Por la amplitud y complejidad del análisis, lo dividiremos en dos comunicados. En esta primera parte abordamos los pilares internos que hoy sostienen nuestra realidad laboral y económica. En la segunda, profundizaremos en el contexto sectorial y regulatorio que marcará nuestro mañana.

  1. Derechos laborales y Convenio Colectivo: nuestro punto de partida

Antes de mirar hacia fuera, debemos valorar lo que ya hemos construido. Nuestro Convenio Colectivo garantiza condiciones laborales sólidas hasta el 31 de diciembre de 2030, situándose entre los más avanzados y protectores del país. Su extensión —más de 223 artículos y más de 20 anexos y disposiciones— refleja el nivel de detalle y seguridad que ofrece en, entre otras materias, estabilidad laboral, garantías colectivas, salarios, jornada, conciliación o derechos sociales.

Pocas plantillas en España pueden presumir de un marco tan robusto. Pero esta fortaleza no debe llevarnos a la complacencia: debemos seguir atentos al entorno, anticiparnos a los cambios y prepararnos para cualquier escenario.

  1. Disciplina financiera: un nuevo enfoque de gestión

Uno de los rasgos más visibles del actual equipo directivo es su apuesta por la disciplina financiera. No se trata solo de un discurso: decisiones como la venta de activos en Latam —ya prevista en el anterior plan estratégico, pero ejecutada ahora— evidencian una voluntad clara de ordenar el balance y reforzar la posición de la compañía.

Desde UGT defendemos que toda decisión financiera debe respetar dos límites evidentes:

  • las garantías recogidas en nuestro Convenio,
  • y la tradición de diálogo social honesto, estable y basado en el consenso que defendemos desde nuestra organización.

Los despidos colectivos pactados dentro del perímetro del CEV o la reciente prórroga del III CEV son un ejemplo de cómo equilibrar intereses empresariales y de la plantilla: extensión y ampliación de nuestros derechos, voluntariedad real en las extinciones, condiciones económicas pactadas y beneficios sociales claros y previsibles.

  1. Deuda y/o ampliaciones de capital: decisiones que también nos afectan

Para la plantilla, la deuda o una posible ampliación de capital no son asuntos ajenos ni meramente financieros. Los antecedentes de operaciones corporativas que no superan un examen de racionalidad financiera cuando se mira hacia atrás son numerosos y la historia reciente nos enseña que las decisiones corporativas mal planteadas acaban repercutiendo en las personas trabajadoras.

Recordemos:

  • La elevada deuda acumulada durante años lastró la acción y generó dudas sobre la solvencia de la compañía.
  • Esa situación tensionó numerosas negociaciones colectivas y generó incertidumbre innecesaria.
  • La crisis financiera de la década pasada dejó claro que una mala praxis en las corporaciones siempre termina recayendo sobre los hombros de las plantillas.

Por eso, desde UGT consideramos que cualquier operación corporativa debe evaluarse no solo por su rentabilidad inmediata, sino por su sostenibilidad a largo plazo y su impacto en el empleo y en la estabilidad de la plantilla.

  1. Conclusión de esta primera parte: las finanzas también son un asunto de personas

Las decisiones financieras y los movimientos corporativos forman parte del poder de dirección empresarial, sí, pero no son ajenos a nuestra valoración, ni a nuestra capacidad de crítica o de oposición cuando sea necesario.

Desde UGT defendemos un modelo de gestión donde:

  • las personas trabajadoras seamos parte esencial de cualquier decisión estratégica,
  • el equilibrio entre empresa y plantilla sea la base del futuro,
  • y el empleo de calidad siga siendo el eje sobre el que gire todo lo demás.

El futuro de Telefónica no puede construirse sin quienes lo hacemos posible cada día.