Se puede engañar a muchos durante algún tiempo, o a pocos durante mucho, pero la verdad siempre llega. Y cuando lo hace, es en forma de sentencia firme del Tribunal Supremo. Aquellos que convirtieron la mentira en estrategia para obtener réditos electorales acaban de comprobarlo. El trabajo discreto, la honestidad y la responsabilidad están del lado de UGT.
Las 5 claves de la Sentencia que avalan la actuación de UGT:
- Las causas económicas y organizativas eran reales. La sentencia 446/2026 declara probado que las trece sociedades del grupo acumulaban importantes pérdidas: -449,9 millones de euros en 2021, -252,3 millones en 2023 y -340,4 millones solo en el primer semestre de 2024. El Alto Tribunal respalda íntegramente la existencia de «causas económicas, productivas y organizativas suficientes». Frente a los discursos de salón, la realidad de los números.
- El Grupo Laboral existía y era conocido por CCOO y USO. El Supremo confirma que «la presencia del grupo laboral no debuta en el período de consultas». La prueba es que fueron los propios sindicatos recurrentes quienes solicitaron por escrito información sobre «el grupo laboral de empresas de MasOrange» el 16 de mayo de 2024. Quien hoy grita «fraude», ayer reconoció su existencia por escrito.
- CCOO apoyó las propuestas del acuerdo, pero se fue sin firmar. El hecho probado vigésimo quinto es contundente: ante las propuestas, «CCOO manifestó que ‘coincide con las propuestas y apoyan cualquier mejora que se haga, pero siguen sin estar en disposición de firmar'». Acto seguido, abandonaron la reunión. Apoyaron las condiciones, pero prefirieron la salida política a la responsabilidad.
- Sus 18 argumentos jurídicos fueron calificados de «incoherentes» e «inocuos». El Tribunal Supremo no tuvo reparos en calificar los motivos del recurso de CCOO como «incoherentes» y centrados en «detalles inocuos que no inciden en absoluto en el resultado final». 18 argumentos. Cero aciertos.
- CCOO firmó el Convenio del mismo Grupo Laboral que negó en juicio. La sentencia subraya el dato definitivo: el I Convenio Colectivo del Grupo Laboral MasOrange fue publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025, suscrito por UGT, CCOO y FETICO. El mismo grupo que tachaban de «invento» en el juicio, meses después lo reconocieron para negociar sus propias condiciones. La hipocresía tiene un límite.
UGT no mintió. UGT no se equivocó. Defendió a la plantilla con hechos, no con titulares. Negoció las mejores condiciones posibles en una situación real. De no haber firmado, la empresa podría haber aplicado el ERE con las condiciones mínimas legales. UGT se quedó en la mesa, firmó el acuerdo, y hoy el Tribunal Supremo le da la razón.
Eso es sindicalismo. El que trabaja por y para la plantilla. El que no siempre dice lo que se quiere escuchar, sino lo que hay que saber. El que firma cuando hay que firmar, y aguanta en la sala cuando otros se van. Eso no es traición: es responsabilidad.
Ganar elecciones con mentiras puede funcionar durante algún tiempo, pero la verdad siempre acaba imponiéndose. Y los hechos, hoy, nos dan la razón definitiva.








